Restituido/a

Ignacio Montoya Carlotto

“A veces la misma verdad que te abre una herida, es la que viene a liberarte”
 Ignacio Montoya Carlotto
Nombre del nieto/a

Ignacio Montoya Carlotto

  • ADN: 5 de agosto, 2014

Nació el 26 de junio de 1978 en el cautiverio de su madre, Laura Carlotto, secuestrada siete meses antes en su casa de la ciudad de Buenos Aires, embarazada. Walmir Montoya, su padre, fue secuestrado en noviembre de 1977 y, como Laura, posiblemente haya permanecido detenido en el centro clandestino "La Cacha". Por sobrevivientes, se supo que Laura dio a luz en un hospital militar y que llamó Guido a su bebé. Tras el parto, fue devuelta a La Cacha. El 25 de agosto de 1978 fue asesinada. En 1985 el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó sus restos y en 2009 los de Walmir.

La familia de Ignacio Montoya Carlotto

Laura Estela Carlotto
Madre

Laura Estela Carlotto

Desaparecida el 26 de noviembre de 1977 en la ciudad de Buenos Aires. Embarazada de dos meses y medio. Asesinada.

Walmir Oscar Montoya
Padre

Walmir Oscar Montoya

Desaparecido a fines de noviembre de 1977. Asesinado.

Estela Barnes De Carlotto
Abuela materna

Estela Barnes De Carlotto

Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Figura indiscutida del movimiento de derechos humanos. Después de 36 años de lucha, pudo encontrar a su nieto.

Hortensia "tenchi" Ardura De Montoya
Abuela paterna

Hortensia "tenchi" Ardura De Montoya

Nació en 1922. Pudo abrazar a su nieto. Falleció el 25 de abril de 2016 en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, donde vivía.

Laura nació el 21 de febrero de 1955 en la ciudad de La Plata. Walmir el 14 de febrero de 1952 en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. Su familia y amigos lo apodaban "Puño" o "Puñalito". Ambos militaban en la organización Montoneros. A ella sus compañeros le decían "Rita" y a él "Petiso", "Chiquito" o "Capitán Jorge".

El mismo día que la asesinaron, los militares entregaron el cuerpo sin vida de Laura a su madre, Estela Barnes de Carlotto, quien poco después, al enterarse que su hija había parido a un niño, se sumó a las Abuelas de Plaza de Mayo. Pero pasaron 36 años hasta que su nieto, ya adulto, apareció.

En junio de 2014, un muchacho con dudas sobre su identidad se comunicó por correo electrónico con Abuelas. Luego de un intercambio, una presentación por correo postal y una entrevista, se dio intervención a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) que ordenó la realización de un examen de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).

Meses antes de saber la verdad, por una confesión de alguien cercano a quienes lo criaron, el joven pudo confirmar las dudas sobre su origen. Y el 5 de agosto de 2014 el BNDG informó que era el hijo de Laura y Walmir.

197726 de noviembre

Desaparición de la madre

197826 de junio

Nacimiento del/a nieto/a

20145 de agosto

Restitución

114Número de caso resuelto

“Esto es un gran aprendizaje que lo podés tomar o no, pero lo tenés que hacer.”
Estela de Carlotto

La música como legado

Pianista, compositor y arreglador, Ignacio sintió la vocación de la música desde chico. Y fue en 2010, después de un encuentro llamado “Músicos por la Identidad”, organizado por Abuelas y el Ministerio de Educación de la Nación, cuando verbalizó por primera vez la duda sobre su origen. “Ahí pude plantar adentro mío la semilla de esa duda", contó tras su restitución. Al conocer la verdad, se enteró que su padre era baterista, su abuelo paterno saxofonista y su abuelo materno un melómano amante del jazz.

“Cuando lo encontré a él, volvió Laura. Sentí que volvía Laura y es cierto, él lleva la sangre de mi hija en sus venas, y ese dolor, esa ausencia, se hizo menos fuerte”, ha confesado su abuela Estela. “Nunca nos imaginamos que podía llegar a aparecer. Ha sido un milagro y hay que darle gracias a Dios”, dijo Tenchi, su otra abuela.

La restitución de Ignacio dio la vuelta al mundo. Medios de los cinco continentes reflejaron la noticia. Las redes sociales se llenaron de muestras de felicidad. Personalidades de todos los ámbitos manifestaron su alegría, al igual que organismos nacionales e internacionales, incluida la ONU.

“Se cumplió aquello que decíamos las Abuelas: ‘Ellos nos van a buscar como nosotros los seguimos buscando’”
Estela Barnes de Carlotto
Nació el 22 de octubre de 1930 en la ciudad de Buenos Aires pero a los 10 años se mudó con su familia a La Plata, donde aún vive. Ya recibida de maestra, se casó con Guido Carlotto, un técnico químico, y tuvieron cuatro hijos: Laura, Claudia, Guido y Remo. Se dedicó a la docencia durante 28 años hasta que se abocó por completo a la búsqueda de su nieto. Desde 1989 es la presidenta de nuestra Asociación. Por su trayectoria, ha sido distinguida con innumerables reconocimientos dentro y fuera del país.
Abuela materna

Estela Barnes de Carlotto

Nació el 22 de octubre de 1930 en la ciudad de Buenos Aires pero a los 10 años se mudó con su familia a La Plata, donde aún vive. Ya recibida de maestra, se casó con Guido Carlotto, un técnico químico, y tuvieron cuatro hijos: Laura, Claudia, Guido y Remo. Se dedicó a la docencia durante 28 años hasta que se abocó por completo a la búsqueda de su nieto. Desde 1989 es la presidenta de nuestra Asociación. Por su trayectoria, ha sido distinguida con innumerables reconocimientos dentro y fuera del país.
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