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Noticias · 27 de septiembre de 2021

“Ustedes van a continuar con el proceso de Memoria, Verdad y Justicia”

  • Fuente: ANCCOM
  • Autor: Joaquín Bousoño y Naiara Mancini

Tras dos años de trabajo, el equipo de profesionales, docentes y estudiantes que se abocó al análisis, sistematización y traducción de los archivos desclasificados por EEUU, culminó su labor.

La presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto, participó del cierre del Proyecto Desclasificados, que hace dos años la facultad de Ciencias Sociales inició con tres organismos de derechos humanos para sistematizar y hacer accesible la información sobre la dictadura argentina entregada por EEUU.

Por medio de una reunión virtual, se realizó el acto de cierre de la primera etapa de esta práctica pre-profesional Desclasificados, una iniciativa interdisciplinaria que comprende a la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, en conjunto con tres traductorados y Abuelas, Memoria Abierta y el CELS. También participaron la directora de la carrera de Ciencias de la Comunicación, Larisa Kejval, directora del Instituto Superior de Enseñanza “Lenguas Vivas”, Gabriela Minsky, integrantes de los organismos mencionados y las y los estudiantes reconocidos.

“Estoy muy emocionada porque esta etapa de colaboración que han realizado responde a un deseo añejo de Abuelas de Plaza de Mayo”, expresó Estela durante el encuentro. El proyecto nació en agosto de 2019, en razón de la última desclasificación de 4.903 archivos por parte de los Estados Unidos sobre el terrorismo de Estado en Argentina. La práctica comprende la sistematización, traducción y relevamiento de dichos materiales en una base de datos de acceso público, alojada en la página web desclasificados.org.ar. Esta base está organizada mediante campos de clasificación de la información (remitente, destinatario, fecha, palabras clave, traducciones) y presenta la característica de ser interactiva, brindando la posibilidad de seleccionar filtros de búsqueda y agrupamiento temático y estadístico de los datos.

“Este proyecto condensa lo que creo que tiene que ser el sentido de las carreras y de la Universidad, ir aprendiendo de manera enredada con otres y con organizaciones. Al mismo tiempo que aprendemos, contribuimos con el proceso de Memoria, Verdad y Justicia”, señaló Larisa Kejval quien, junto a Clarisa Veiga, docente de la carrera de Ciencias de la Comunicación y coordinadora del equipo de Difusión de Abuelas, es una de las responsables de la existencia de este proyecto.

La práctica fue colaborativa, lo que reviste para las y los estudiantes una experiencia de formación investigativa, a la vez que un ejercicio de construcción colectiva. Según Marcela Perelman, integrante del CELS y de la coordinación del proyecto, “todo el encuentro cooperativo hace que ese material sea accesible a la comunidad y tenga los usos efectivos que puede tener en su reconstrucción de Verdad, en su contribución a la Memoria, y muy concretamente en su contribución a los juicios, al proceso de Justicia”.

Durante el acto se entregaron los certificados a nueve estudiantes que realizaron la práctica: Macarena Sandoval García, Virginia Pombo, Joaquín Bousoño, Agustina Castro, Florencia Sosa, Naiara Mancini, Guadalupe González Antúnez, Cecilia Véliz y Andrea Ayestarán.

Una de ellas, Cecilia Véliz, afirmó: “Este proyecto me enriqueció como cientista social, como licenciada en Relaciones del Trabajo y como militante del campo popular”. Además, expresó su voluntad de “participar en otros que tengan que ver con la responsabilidad empresarial en la dictadura militar”. Macarena Sandoval recalcó que “el carácter interdisciplinario fue una de las mejores cosas de la práctica, y demostró el compromiso de las organizaciones porque cada dos semanas nos traían un invitado para poder seguir formándonos con respecto a los archivos, aspectos históricos, respecto a los juicios, el uso de los archivos que le dan los periodistas”.

La fase de práctica pre-profesional del proyecto encuentra un cierre para transformarse en un Programa de Extensión Universitaria, a partir de nuevas líneas de investigación que surgieron de la propuesta inicial, tales como el aporte de archivos a los juicios de lesa humanidad en curso, el análisis de los documentos con información tachada y la producción de contenido de investigación y periodística sobre la base de datos desclasificados.org.ar.

De cara al futuro, Guadalupe Basualdo, integrante del CELS, sostuvo que el trabajo también funciona “como experiencia concreta para otros pedidos que podamos realizar, profundizando en relación a información que hoy aparece censurada, pero que vamos a poder solicitar para tenerla completa”.

Estela se mostró muy agradecida y repasó el proceso de lucha en que se inserta la desclasificación: “Siempre quisimos tener los archivos de EEUU para dilucidar lo que se había grabado y establecido allá, y que aportara datos para la reconstrucción de nuestra historia”. E hizo hincapié en el traspaso generacional: “La confianza que hoy Abuelas pone en la juventud, el reemplazo que hoy es la presencia de todos ustedes para el día en que nosotras, que iniciamos esta dolorosa pero importante y necesaria tarea, no estemos, ustedes van a continuar con el proceso de Memoria, Verdad y Justicia”.

Acerca de la importancia de las prácticas de la Facultad con los organismos, Larisa Kejval concluyó: “Es muy importante porque habla del compromiso de la Universidad, no sólo en producir conocimiento, sino en hacerlo público y ponerlo al servicio del pueblo. No producimos conocimiento para su apropiación privada, sino para que esté disponible para el conjunto de la ciudadanía y para que pueda ser usado para otros procesos de investigación y el esclarecimiento de acontecimientos que permanecen encubiertos”. 

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