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Comunicados · 24 de agosto de 2020

Tristeza e impotencia por la partida de otra abuela que no pudo abrazar a su nieto/a

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

Falleció la Abuela María Ánegla Lescano, la Negrita

  • <p>Abuela María Ángela Lescano, la Negrita, falleció el 24 de agosto de 2020 sin abrazar a su nieto/a.</p>

    Abuela María Ángela Lescano, la Negrita, falleció el 24 de agosto de 2020 sin abrazar a su nieto/a.

    Autor: Abuelas Fuente: Abuelas Fecha: 24.08.2020

La congoja se atraganta. Otra semana nos encuentra despidiendo a una Abuela de Plaza de Mayo, esta vez, con la impotencia de saber que María Ángela “La Negra” Lescano no llegó a encontrar a su nieta o nieto nacido durante el cautiverio de su hija Juana Colayago, desaparecida por el terrorismo de Estado con un embarazo de seis meses. La Negra, que el 23 de octubre hubiera cumplido 90 años, estiró todo lo que pudo su existencia para concretar ese abrazo, pero no pudo. Y acá estamos, enfrentando una vez más la crudeza del tiempo y la crueldad de los pactos de silencio que nos ocultan dónde están los nietos y nietas que faltan.

La Negrita se enamoró de Segundo “el Pila” Colayago y, en 1950, en su Alberdi natal, se casaron. Años más tarde migraron de Tucumán a Buenos Aires a probar suerte y llegaron con sus hijos a José León Suárez. Juana, con sus 10 años, de inmediato comenzó a colaborar con la familia, para agrandar la casa y asentarse. Años después comenzó a trabajar en una fábrica y allí se enamoró del Tano Egidio Battistiol. Pronto se casaron y llegaron sus dos primeras hijas, Flavia y Lorena.

Con el deseo de que el progreso llegara a todos, Egidio empezó a militar. Pero la dictadura tenía otros planes. El 31 de agosto de 1977, los secuestraron de su casa de Boulogne; Juana cursaba un embarazo de seis meses y las niñas tenían uno y tres años. Flavia y Lorena fueron dejadas en lo de una vecina, que al día siguiente avisó a La Negrita. Desesperada, fue a buscarlas. Otra vez la vida la obligó a apechugar: tuvo que criar a sus dos nietas al tiempo que emprendía la búsqueda de Juana, Egidio y el niño que debió nacer en noviembre de 1977.

La Negra fue una mujer aguerrida, trabajadora y compañera. Viajaba desde José León Suárez hasta la sede de Abuelas de Plaza de Mayo para averiguar algún dato. Con el tiempo, Flavia y Lorena tomaron la búsqueda que su Abuela, ya cansada por los años, les legó. Lorena Battistiol hoy integra la Comisión Directiva de Abuelas de Plaza de Mayo y Flavia, que durante muchos años formó parte de los equipos de la Asociación, hoy es concejal del Municipio de Escobar.

El Pila partió el 6 de diciembre de 2012, sin poder abrazar a su nieto o nieta. Lorena y Flavia pudieron retribuirle a sus abuelos los cuidados, siempre con amor, humor y alegría hasta el último día de sus vidas, incluso en los momentos más cuesta arriba.

Hoy nos toca despedir a la Negrita sin la concreción del encuentro con su nieto o nieta. Pero Flavia y Lorena han asumido esta lucha con compromiso apasionado de italianas, fuerza tucumana y mucho amor por ese hermano o hermana que aún esperan, para contarle también esta historia.

Abrazamos a la familia Colayago por la partida de Negrita, que descansará con la tranquilidad de saber que la búsqueda no cesa.

¡Hasta siempre, querida Negrita Lescano!

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