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Noticias · 30 de abril de 2020

Sentencia histórica en Mar del Plata: 28 represores condenados a perpetua

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

El histórico juicio que investigó los crímenes cometidos en centros clandestinos de detención de la denominada Subzona 15, culminó con un saldo positivo a pesar de las cinco absoluciones.

En una situación de excepcionalidad como la que estamos viviendo con la pandemia del COVID-19, el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata dictó sentencia en la causa conocida como “Subzona 15”. De los 40 imputados por delitos de lesa humanidad que llegaron al final del juicio, 35 recibieron sentencia, 28 de ellos a perpetua, y cinco fueron absueltos. Además, el Tribunal impuso penas de entre 7 y 25 años a los restantes acusados.

El juicio, que se inició en abril de 2018 con un total de 43 imputados, acusados de 272 hechos cometidos dentro del ámbito jurisdiccional comprendido en las localidades de General Pueyrredón, General Lavalle, General Madariaga, Mar Chiquita, Balcarce, General Alvarado, Lobería, Necochea y San Cayetano, además de los centros clandestinos de detención de Mar del Plata conocidos como “La Cueva” y la “Base Naval”, finalizó con 40 imputados. Todos ellos formaron parte del Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada, la Prefectura y la Policía Bonaerense. De los tres acusados que no llegaron al cierre del proceso, dos fallecieron y uno quedó fuera del debate por problemas de salud. Las absoluciones fueron para un responsable de la Subzona militar 15, tres integrantes de la agrupación de Comandos Anfibios de la Armada, y un ex comisario de Miramar –según los magistrados– por “no haberse acreditado la hipótesis del fiscal”.

Entre los hechos juzgados, de las 272 víctimas, 133 se encuentran en calidad de desaparecidas, de 28 de ellas fueron encontrados sus cuerpos y 111 fueron liberadas, en aquel momento, luego de la detención ilegal. En este juicio, los casos de 97 de ellas llegaron por primera vez a un debate oral. Entre los casos investigados se encuentran los de ocho mujeres embarazadas y sus compañeros, de quienes las Abuelas de Plaza de Mayo hemos encontrado a cuatro de sus hijos nacidos en cautiverio, y continuamos la búsqueda de los cuatro restantes. Se trata de los casos de los hijos de Laura Godoy y Oscar De Angeli, Delia Garaguso y Tristán Roldán, María de las Mercedes Argañaraz y Tomás Fresneda, y Silvia Castilla y Constantino Valledor, cuyos hijos seguimos buscando. Al hijo de Cecilia Viñas y Hugo Penino, el de Liliana Pereyra y Eduardo Cagnola, el de Patricia Marcuzzo y Walter Rosenfeld, y la hija de Susana Pegoraro y Rubén Bauer, les hemos restituido su identidad. No obstante, en la sentencia del 27 de abril, por las parejas desaparecidas se consiguió justicia. Así como también por la Abuela Ledda Barreiro y Alberto Muñoz, ambos incluidos entre los casos del juicio. Ledda es la titular de la filial de Abuelas de Mar del Plata, en su condición de Abuela que busca, pero ella y su marido también sufrieron la detención ilegal, los tormentos y torturas en la Subzona 15. Ayer sintieron algo de la reparación de la justicia. Su hija Graciela y su yerno Gastón Larrieu fueron víctimas de la represión y exterminio del denominado “Circuito Camps”, y al hijo o hija de ambos, nacido en cautiverio, lo seguimos buscando.

En febrero pasado, la acusación del Ministerio Público Fiscal –integrada por Juan Pablo Curi, María Eugenia Montero y Julio Darmandrail– había solicitado en su alegato 31 penas a perpetua y otras 9 condenas de entre 6 y 25 años de prisión. Lo mismo habían pedido las querellas de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia, en tanto que las defensas de los acusados habían pedido la absolución. El saldo de la sentencia es positivo. A lo largo de casi dos años de debate, pasaron 250 testigos por el Tribunal y se sumaron además otros 430 testimonios por video, tomados de juicios de lesa humanidad anteriores.

Desde la fiscalía, destacaron haber podido juzgar el circuito represivo completo que operó en la Subzona 15, superando el paradigma de juicios por centros clandestinos de detención aislados. Se pudo juzgar la responsabilidad de los jefes de Subzona y de los jefes de Área en relación a víctimas que no fueron vistas en ningún centro clandestino. Es decir que se trata de la primera vez que la megacausa Subzona 15 transitó una instancia de juicio oral como tal circuito. Antes se había realizado el juicio por los crímenes de “La Cueva” y, paralelamente al que acaba de recibir sentencia, se está llevando a cabo un tercero, ahora frenado por la situación de pandemia. También ya fueron juzgados cuatro tramos anteriores por crímenes cometidos en la “Base Naval”.

En una sala casi vacía, se produjo la primera sentencia de un juicio oral por delitos de lesa humanidad en medio de la cuarentena por el coronavirus. Para evitar seguir demorando el proceso, el Tribunal resolvió que se dictara sentencia a sala vacía y garantizó la transmisión a través del canal oficial de la Corte, el Centro de Información Judicial (CIJ), y habilitó a tres medios de la sociedad civil a hacer lo mismo: el canal de YouTube de Abuelas de Plaza de Mayo, el Facebook de la agrupación Faro De la Memoria y la misma red social del colectivo “Subzona 15”. Esto permitió a centenares de personas asistir virtualmente a la histórica sentencia. “Faltaron los abrazos, siempre faltan por estos días, pero con esta sentencia hay un poco más de justicia”, reflexionó Adriana Metz, integrante de la filial de Abuelas de Mar del Plata y responsable de la emisión vía YouTube. Adriana, además, trabaja todos los días por encontrar a los nietos y nietas que faltan, entre los que se encuentra su hermano, nacido durante el cautiverio de su madre.

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