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Noticias · 03 de abril de 2020

Los archivos desclasificados por Estados Unidos al alcance de todos

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

Abuelas, el CELS y Memoria Abierta presentaron un sitio web, en colaboración con la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y el Lenguas Vivas, para hacer accesibles mil documentos secretos entregados por Washington en 2019.

Abuelas de Plaza de Mayo, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y Memoria Abierta, junto con estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA –a través de las prácticas preprofesionales convocadas por el Centro Antonio Gramsci y la Carrera de Ciencias de la Comunicación– y del Instituto Lenguas Vivas “Juan Ramón Fernández”, lanzaron la página desclasificados.org.ar que pone a disposición del público los archivos que entregó el gobierno de Estados Unidos sobre la última dictadura cívico-militar. Los alumnos participaron de un proceso de traducción y sistematización para democratizar los documentos que podrían tener impacto en los juicios de lesa humanidad.

Después de esta primera fase del trabajo –iniciado en septiembre del 2019–, se publicaron 1.000 archivos. La labor, además de democratizar la información, tiene por objeto formar a la nueva generación en cuestiones de derechos humanos y en temas vinculados al terrorismo de Estado y la inteligencia.

“La idea era crear un sistema donde sea más fácil bajar la información para que los interesados puedan acceder a los archivos por nombre, temas y ejes de investigación”, remarcó María José Lavalle Lemos, representante de Abuelas en el proyecto. Queda pendiente aún el acceso a otra información producida por la Policía Federal o la SIDE.

El 20% de los documentos corresponde a agencias de inteligencia yanquis en intercambio con agencias locales o de otros países, pero en relación a Argentina. “Es la primera vez que Estados Unidos desclasifica este tipo de documentación para el país”, afirmó Guadalupe Basualdo, del CELS. Esto era un reclamo histórico de los organismos. Tres de las agencias que abrieron sus archivos fueron la CIA, el FBI y la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa (DIA). “Esto produce aportes concretos a causas judiciales en curso, agregan información sobre casos y acontecimientos que no se tenía antes y que van a ser aportados por las querellas”, subrayó.

También hay información de intercambios bilaterales entre Estados Unidos y Argentina en ese período, gestiones que distintos familiares y organismos organizaron para denunciar las desapariciones y apropiaciones y los lugares donde se realizaron presentaciones internacionales.

Los 19 estudiantes seleccionados leyeron los documentos y extrajeron datos basados en palabras clave. “Trabajamos con un software que nos permitió organizarlo de manera remota. Los estudiantes hacían la lectura y la carga en sus casas y nos encontrábamos cada quince días para consolidar los criterios”, relató Basualdo.

Las palabras clave, en el caso de Abuelas, son menciones a niños, bebés y embarazadas y los nombres de los casos. “A medida que los estudiantes extraen la información y la cargan, nosotros la relevamos y separamos los documentos que pueden ser de interés”, señaló Lavalle Lemos. Se encontraron, por ejemplo, datos sobre la abuela del nieto restituido Guillermo Amarillo Molfino. “En los archivos se hablaba de su secuestro en Perú y su posterior muerte en España. Había informes que hizo Estados Unidos en base a otro que hizo el Gobierno peruano”, contó. El caso está enmarcado en la causa Contraofensiva.

Los organismos y jueces argentinos planteaban reclamos desde 1990 a Estados Unidos en relación a la desclasificación. Recién en el año 2000, la ex secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, se reunió con Madres, Abuelas y el CELS. “Esto dio origen a un proceso de recolección, revisión y desclasificación sobre la Argentina que resultó en 4.600 documentos”, relató Verónica Torras, de Memoria Abierta. En ese primer pedido, la CIA y el Pentágono se negaron a abrir los suyos.

Parte de esta información se convirtió en pruebas luego de que se reabrieran los juicios. Esta situación impulsó a un nuevo pedido y ampliarlo a las agencias de inteligencia. “La segunda tanda se hizo en cuatro entregas, que empezó en 2016 y terminó en abril de 2019, y fue más amplia porque más de catorce agencias abrieron sus archivos, entre ellas las de inteligencia”, añadió Torras.

Los 19 jóvenes elegidos, con dominio de inglés y una subjetividad afín en relación a los derechos humanos –además de materias de historia y comunicación o política aprobadas–, tuvieron espacios de formación y charlas con invitados especiales como Alan Iud, ex coordinador del equipo jurídico de Abuelas, Pablo Llonto, abogado querellante en causas de lesa humanidad, Melisa Slatman, historiadora e investigadora de la Unidad de Asistencia para Causas de Violaciones de Derechos Humanos del Ministerio Público y Fiscal, el Equipo Argentino de Antropología Forense y visitas al Museo de la Memoria de la ESMA.

“Nos emocionó mucho que los estudiantes se sensibilizaran tanto y estuvieran tan contentos”, comentó Lavalle Lemos. Destacó que la información sea ahora pública y deje de ser secreta o manejada sólo por algunos. Para Alicia Entel, representante del Centro Antonio Gramsci de la Facultad de Ciencias Sociales, fue conmovedor. “Por un lado, ellos encontraron cosas que los motivaron a seguir indagando y ver otra documentación, y por el otro, para mi generación, que vivió estas situaciones, fue una experiencia extraordinaria, porque vimos la dictadura desde una mirada joven. Lo que ellos consideraban y priorizaban era verlo con ojos nuevos. Hubo un aprendizaje para los estudiantes y para nosotros”, opinó.

Toda esta recolección y sistematización de los primeros mil documentos ya está publicada en desclasificados.org.ar, de acceso público y organizada para que cualquier persona pueda entenderlos. Para Alicia Entel, este trabajo tendría que formar parte de una publicación, no solamente académica, sino de mayor divulgación para las escuelas secundarias. “Hay un conocimiento acerca de lo acontecido en la última dictadura, pero cada tanto aparece una nube de olvido, sobre todo en los últimos cuatro años, y me parece importantísimo enviar esta información a las escuelas del país como formación ciudadana, sobre todo con esta mirada joven de seguir investigando a través de lo dado”, concluyó.

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