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Noticias · 10 de septiembre de 2008

Las Abuelas encontramos otro nieto, el número 95

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

as Abuelas de Plaza de Mayo queremos comunicar que hemos encontrado a otro nieto que durante más de 30 años vivió privado de su identidad. El joven es hijo de Liliana Carmen Pereyra y Eduardo Alberto Cagnola, ambos secuestrados de la pensión en la que vivían en Mar del Plata, el 5 de octubre de 1977.

 

Los padres

Liliana Carmen Pereyra nació el 1º de septiembre de 1956 en la ciudad de La Plata. Su familia la llamaba "Lali". Eduardo Alberto Cagnola nació en la ciudad de Chacabuco, provincia de Buenos Aires, el 12 de diciembre de 1954. Sus amigos le decían "Mocho". Se conocieron mientras estudiaban Derecho en la Universidad Nacional de La Plata. Allí comenzaron su militancia en la Juventud Universitaria Peronista, y luego se integraron a la organización Montoneros. Liliana era empleada en el Banco Hipotecario.

En 1977, Liliana y Eduardo se mudaron a la ciudad de Mar de Plata y se instalaron en una pensión. Trabajaron en una pescadería, Liliana como filetera y Eduardo en la cámara frigorífica.

El 5 de octubre de 1977 fueron secuestrados de la pensión en la que vivían. Liliana estaba embarazada de cinco meses. Permanecieron detenidos en la Base Naval de Buzos Tácticos de Mar del Plata, hasta que la joven fue traslada a la ESMA para dar a luz. Según testimonios de sobrevivientes, Liliana permaneció detenida en la denominada "pieza de las embarazadas" y en febrero de 1978 dio a luz un niño al que llamó Federico. Estos mismos testimonios afirman que Liliana y el pequeño Federico, permanecieron juntos alrededor de unos diez días.


La búsqueda de Federico

Las familias Pereyra y Cagnola denunciaron la desaparición de Eduardo y de Liliana embarazada y comenzaron la intensa búsqueda. La denuncia fue realizada en julio de 1981. Las Abuelas fueron piezas fundamentales, tal es así que la abuela materna se convirtió en la referente de la filial Abuelas La Plata: Jorgenlina "Coqui" Pereyra.

Tiempo después, llegaron a la Asociación denuncias sobre un matrimonio que tendría en su poder un posible hijo de desaparecidos. Allí se iniciaron las averiguaciones del equipo de investigación de Abuelas, junto a la Comisión Hermanos de H.I.J.O.S. quienes lograron dar con el paradero de Federico. Fue entonces que el juzgado Federal Nº 2 ordenó la medida para obtener muestras de ADN de las pertenencias del joven.

Ayer, 9 de septiembre, el juez Federal Jorge Ballesteros informó al joven que incluye en un 99,99 % en la familia Pereyra Cagnola.

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