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Noticias · 28 de mayo de 2021

“La dictadura fue un plan sistemático y estos documentos lo acreditan”

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

Participantes del proyecto Desclasificados reflexionaron sobre el trabajo de análisis y relevamiento que realizan para hacer accesibles los archivos entregados por Estados Unidos.

El proyecto colaborativo desclasificados.org.ar, coordinado por Abuelas, el CELS y Memoria Abierta, fue creado para hacer accesibles los documentos entregados por el gobierno de Estados Unidos sobre la última dictadura cívico-militar argentina.

Aparte del trabajo articulado entre los organismos de derechos humanos, el proyecto cuenta con la colaboración de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, a través del Centro Antonio Gramsci y la carrera de Comunicación, y el Traductorado de Inglés del Instituto Lenguas Vivas, al que más tarde se sumaron los traductorados del Lengüitas, la Universidad de La Plata y la Universidad del Salvador.

Joaquín Bousoño, estudiante avanzado de Comunicación y miembro del proyecto, reflexionó sobre la práctica de desclasificación y análisis en una columna radial que tiene en FM La Tribu. “La dictadura no fue un enojo de un par de militares, sino que fue un plan sistemático, y estos documentos lo acreditan”, afirmó y agregó: “Son capas y capas de información acumuladas por los Estados, asociadas a este plan represivo, cuya apertura reclamaron durante todos estos años los organismos de derechos humanos, incluso varios de estos archivos ya se presentaron como evidencia en distintas causas judiciales en curso”.

El propósito del trabajo conjunto de organismos e instituciones educativas –que continúa en proceso– es abrir al público estas 50 mil páginas de material. “Por ahora el avance que subimos (a la web desclasificados.org.ar) tiene unos 2 mil documentos, de los 4900 correspondientes a esta última tanda de archivos. Primero nos encargamos de analizar y catalogarlos para construir la base y facilitar el acceso, porque sin esta base sería muy difícil encontrar información”, destacó.

Macarena Sandoval García, otra de las participantes del proyecto, subrayó: “Es primordial pensar los aspectos cualitativos y cuantitativos de manera integrada respecto al análisis y sistematización. Acerca de lo cuantitativo, esto se refleja en la indexación de datos tales como el número de documentos disponibles por año, o que se desclasificaron por agencia, incluso de archivos con tachaduras extensas, y esta información sirve para futuros pedidos de aperturas de los organismos, y para hacer los documentos accesibles a la población mediante el motor de búsqueda”.

“Y sobre lo cualitativo –prosiguió–, tiene más que ver con un análisis exhaustivo y para la lectura es importante tener siempre presente el contexto sociohistórico y los actores implicados, por ello no hay que interpretar los documentos de manera literal y además hay que entrecruzarlos. Es decir, leerlos como parte de un todo y no de forma individual”.

“No es lo mismo un documento de 1976 que otro de 1978 o de 1981”, subrayó Bousoño, “los detalles son muy importantes”. Y citó el caso de un memo que sirvió de prueba en el juicio por el Plan Sistemático de Apropiación de Menores, en el que se afirmaba que existían desaparecidos que estaban muertos, pero que sus hijos fueron entregados para ser criados por otras familias y que la decisión de Reynaldo Bignone –por entonces jefe de la Junta Militar– era no revisar el asunto.

Otra integrante del proyecto y estudiante de Comunicación, Cecilia Veliz, relató: “Un grupo de documentos que me llamaron mucho la atención, porque mostraban un hilo conductor, fueron sobre el caso de Noemí Esther Gianetti de Molfino, una de las Madres de Plaza de Mayo (asesinada y Abuela de un nieto restituido). Contaban una reunión de militantes que iba a ocurrir en Perú, en el marco de la Contraofensiva Montonera de 1979-1980, y muestra cómo la inteligencia argentina, el Batallón 601, operó en territorio peruano para desarticularla. Y cómo el gobierno de ese país lo encubría haciéndolo pasar por una deportación a Bolivia, pero en realidad lo que sucedía era el secuestro y la desaparición de estos militantes”.

“Esta cadena de hecho culmina ocho días después –precisó Veliz–, con la desaparición y el hallazgo del cuerpo de Noemí, que había participado de la reunión, pero había sido secuestrada en Perú. Estos documentos fueron utilizados como pruebas en la causa Contraofensiva Montonera. Es importante para nuestra generación y para las que continúen que estemos comprometidos con la búsqueda de la memoria, la verdad y la justicia”.

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