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Comunicados · 15 de diciembre de 2018

La anulación del beneficio del 2x1 a genocidas, una victoria de la sociedad

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

La Corte Suprema le negó el privilegio al ex agente de inteligencia Rufino Batalla. El presidente del máximo tribunal, Carlos Rosenkrantz, mantuvo su postura a favor de la impunidad.

A un año y medio del fallo a favor de la impunidad que desató una de las más simbólicas, enérgicas y plurales manifestaciones de repudio de la sociedad, la Corte Suprema -con cuatro votos a favor y uno en contra- resolvió dar marcha atrás con el beneficio a los genocidas a través del llamado “2x1”.

Para sentar este nuevo precedente, la Corte tomó el caso del ex agente de inteligencia Rufino Batalla, uno de los implicados en la desaparición de Laura Carlotto, quien de todas formas ya había logrado obtener la excarcelación por haber cumplido dos tercios de su condena.

El 3 de mayo de 2017, el máximo Tribunal había fallado en sentido opuesto respecto del pedido del represor Luis Muiña. Con votos a favor de los jueces Elena Highton de Nolasco, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, otorgó este beneficio al condenado por crímenes en el Hospital Posadas.

Esta decisión desató en su momento una catarata de pedidos de otros condenados por crímenes de lesa humanidad, entre ellos apropiadores de nuestros nietos, como Víctor Gallo, Juan Antonio Azic y Francisco Gómez. “En la práctica, su aplicación implicaba una reedición de la amnistía”, describe Alan Iud, coordinador del equipo jurídico de Abuelas.

Sin embargo, la rápida reacción de los organismos de derechos humanos, acompañados por la sociedad, derivó, por un lado, en una respuesta favorable desde la política: legisladores de todo el arco se reunieron en una foto en contra de este fallo y, además, el Congreso, con un consenso muy importante, sancionó una ley interpretativa del 2x1 para evitar su aplicación. “Esa ley venía a aclarar justamente que no puede haber indultos, amnistías ni conmutaciones de penas para los crímenes de lesa humanidad y que el 2x1 no se puede aplicar a las personas que no estuvieron detenidas mientras la ley del 2x1 estaba vigente, es decir, entre 1994 y 2001”, explica Iud.

Por otra parte, desde el mismo poder judicial también hubo una negativa a su aplicación. “En este caso en particular se produjo algo que prácticamente no tiene antecedentes en la historia judicial argentina y es que casi ningún juez siguió la doctrina de la Corte del año pasado. Al día siguiente de dictarse el fallo ya había producido tal rechazo que ni siquiera los jueces, que están obligados a seguir la doctrina de la Corte, la acataban”, rememoró Iud.

Pero esta reacción estuvo, sin dudas, signada por el pulso popular. El 10 de mayo de 2017, a una semana del fallo, se realizó una multitudinaria manifestación en Plaza de Mayo que será recordada como la de los pañuelos blancos. La foto de los manifestantes con símbolo que identifica a Madres y Abuelas en alto recorrió el mundo. Y la histórica consigna “Señores jueces, Nunca más” volvió a cobrar un sentido presente.

El 4 de diciembre de 2018, la Corte se expidió exactamente en sentido inverso al año anterior. “Básicamente, estableció que no puede haber aplicación de 2x1, o sea una reducción de pena para los condenados por crímenes de lesa humanidad”, resume Iud y detalla: “La Corte ahora aplica esa ley que sancionó el Congreso en 2017 y lo hace porque al tratarse de una ley interpretativa se asume como si se convirtiera en una sola ley junto con la del 2x1”. Justamente, explicita cuál es la manera correcta de interpretar la norma.

“Los jueces que cambian su voto, que son Rosatti y Highton, dicen: ‘nosotros el año pasado habíamos sostenido una postura; ahora el Congreso, que es el representante de la voluntad popular, explica que la interpretación auténtica otra’. Se preguntan si el Congreso puede hacerlo y se responden que sí, porque de hecho ya existen otras leyes interpretativas. Lo que corresponde a la Corte es evaluar si efectivamente es una ley interpretativa o es una ley que modifica a la ley del 2x1. Ellos dicen que efectivamente es una ley interpretativa, no una ley modificatoria, que nunca podría aplicarse retroactivamente. Y argumentan que a ellos les parece razonable la interpretación que planteó el Congreso el año pasado”.

Por su parte, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, los dos jueces que votaron en contra el año pasado, sostuvieron que esta ley intepretativa dice lo mismo que ellos consideraron en 2017, cuando consideraron que la reducción de pena no es aplicable a los crímenes de la dictadura. Estos delitos no concluyen hasta tanto no se sepa el destino de los desaparecidos y de los nietos y nietas apropiados, por lo que no se pueden aplicar leyes previas y no vigentes. Este criterio también fue exigido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a quien la Corte Suprema desoyó un año atrás y su actual titular, Carlos Rosenkrantz, vuelve a hacer oídos sordos con su postura a favor de la impunidad.

Pese a la negativa de Rosenkrantz, el resultado constituye un ejemplo más de que la persistencia de la lucha de los organismos de derechos humanos da sus frutos. En este sentido, las Abuelas se expresaron en un comunicado: “Este fallo confirma que la sociedad argentina no admite retrocesos en el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad y que solo con Memoria, Verdad y Justicia podemos tener una democracia plena”.

(Foto: Leandro Teysseire) 

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