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Noticias · 29 de mayo de 2019

Cristina: “Ustedes, Abuelas, son el ejemplo más fuerte de ética”

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

La ex presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner visitó la sede de la Asociación y mantuvo una cálida charla con Abuelas y nietos que quedará grabada en la memoria.

Desde temprano se notaba un clima de ansiedad en la casona de Virrey Cevallos de Abuelas. Es que un día antes, durante la Asamblea Anual Ordinaria de la institución, había trascendido que la ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, iría de visita. El cariño de las Abuelas por Cistina –y por Néstor Kirchner– es público, ya que fue durante sus gobiernos que las demandas de los organismos de derechos humanos fueron reconocidas por el Estado, y sus políticas contribuyeron a la consolidación del proceso de Memoria, Verdad y Justicia. Ese proceso trajo decenas de restituciones de nietos y nietas, el juzgamiento a criminales de lesa humanidad, pero sobre todo la sepultura de la teoría de los dos demonios. No obstante, en los 12 años de gobierno de Néstor y Cristina, las Abuelas nunca la habían recibido en su sede. “No había reparado en el detalle de que nunca había venido a Abuelas”, confiesa Cristina a poco de ingresar y las anfitrionas le dicen que la esperaban hacía tiempo.

Estela de Carlotto acompaña a la invitada hasta el salón de reuniones donde la espera una multitud de nietos, nietas, bisnietos, familiares y el resto de las Abuelas que se pudieron acercar: la vicepresidenta Rosa Roisinblit, Clelia “Chela” Fontana, Aída Kancepolsky, Buscarita Roa, Sonia Torres, Alba Lanzilltto y el secretario de la Asociación Abel Madariaga. “Estela era muy parecida físicamente a mi mamá, o viceversa”, describe Cristina y luego detalla sus coincidencias con la generación de la hija de Estela, Laura, y la de los padres y madres de los nietos y nietas que la escuchan conmovidos. Reconoce que la ciudad de La Plata le trae recuerdos dolorosos de la dictadura, pero enseguida vuelve al presente: “Vamos a hablar de Abuelas y del rol que cumplió y sigue cumpliendo”.

Madres y Abuelas son “el ejemplo más fuerte de ética”, sostiene Cristina, “nada es reprochable acá”. La actual senadora y candidata a vicepresidenta asegura que desde los sectores más disímiles, incluso ideológicos, las Abuelas son respetadas. “Todavía parte mayoritaria de la sociedad se sigue emocionando cuando aparece un nieto y eso no es poca cosa en una sociedad a la que han fracturado y dividido tanto”, destaca y se refiere al valor de una madre: “Yo creo que eso fue el rasgo distintivo, que además es universal, por eso Madres y Abuelas son universales, no tenés que saber japonés, ni inglés, ni sueco, ni alemán, sale de adentro, ese es el tema de la identificación de los valores universales”.

– Ustedes Abuelas, lograron dotar de humanidad el tema de los derechos humanos. Nada más conmovedor, nada más amoroso que una abuela buscando a su nieto, contra eso no hay forma de… –y alguien de la mesa la interrumpe y exclama “¡No hay con qué darle!” y Cristina asiente, la carcajada se expande y por primera vez se tapa el ruido incesante de los flashes.

Estela señala que la tarea de las Abuelas no termina en ellas: “Tenemos toda esta juventud que está preparándose y ya está lista para el relevo, acá todas tenemos una edad… Pero ellos ya están acá, sabiendo qué es Abuelas, cuál es su historia personal, dolorosa, de cada uno. Algunos que hemos encontrado, otros que están buscando, chicos que son hijos de desaparecidos, pero que están buscando a un hermano o hermana, de otras filiales”.

Cristina acompaña a Estela con la mirada y reflexiona sobre la importancia de los procesos colectivos para que perduren en el tiempo: “Se trata de ir construyendo el relevo, que no dependa de una persona, institucionalizar el relevo, para que no se apaguen las ideas con la muerte de un individuo”, afirma. El resto escucha en silencio a estas mujeres luchadoras y llenas de experiencia. Sus voces resuenan al ritmo de los flashes fotográficos que pretenden inmortalizar el encuentro.

La crisis en la que se encuentra el país, las mentiras que construyen algunos medios y los intentos por menospreciar la lucha de los organismos son algunos de los temas de actualidad que salen en el encuentro. Estela, en representación de sus compañeras, remarca: “No vamos a dejar de hacer lo que estamos haciendo. Vamos a seguir mostrando a todos los nietos y a los padres de esos nietos, mientras tengamos vida. No nos van a dar miedo, si piensan eso, están equivocados. Valoramos muchísimo la juventud, no solo la que tenemos acá, sino la de nuestro país que está de pie. Cuando vamos a dar charlas a chicos preadolescentes, de 10, 12 años, nos preguntan: ´¿Abuelas, nosotros qué podemos hacer?´. Y yo les digo, estudiar, porque aquel que sabe es libre y no lo engaña nadie. Y después únanse en grupos de vocación: al que le gusta el deporte, al que le gusta el arte, al que le gusta escribir, la música… sigan juntos, y quizá alguno de ustedes sea Presidente de la República”.

La que pregunta ahora es Estela: “En nombre de todos los que estamos acá, ¿qué podemos hacer?”. Cristina, sorprendida y emocionada duda un segundo y responde: “Que me sigan queriendo. Que ustedes me quieran es una caricia al alma, porque ustedes no quieren a cualquiera. Entonces el amor de ustedes es muy importante para mí, como lo era también para él”.

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