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Noticias · 04 de junio de 2022

35 años restituyendo identidades

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

En 1987, por pedido de Abuelas, se creó el Banco Nacional de Datos Genéticos que almacena las muestras de sus familias y las compara con las de sus posibles nietos y nietas.

Con emoción y gratitud participamos de la celebración por los 35 años del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) que se realizó en el Centro Cultural de la Ciencia, en el barrio porteño de Palermo. Allí, en una de las charlas organizadas con motivo del aniversario, titulada “El recorrido que llevó a la creación del BNDG”, las nietas Paula Eva Logares, Claudia Poblete y Astrid Patiño contaron sus procesos de restitución, mientras que entre el público también había otros nietos invitados, como Victoria Montenegro, Manuel Gonçalves y María José Lavalle Lemos.

La apertura del conversatorio estuvo a cargo del médico genetista Víctor Penchaszadeh, quien repasó su papel en esta historia, primero acompañando a las Abuelas para conseguir la formulación de un índice de abuelidad –inexistente hasta ese momento–, y luego como uno de los protagonistas de la creación de un banco donde las Abuelas y sus familiares pudieran dejar sus muestras de sangre a la espera de la comparación con las de sus posibles nietos y nietas. “La identidad humana es mucho más que los genes, es la crianza, la historia, la vida, y diría que es un proceso que termina con la muerte”, reflexionó.

Paula Eva Logares, Claudia Poblete y Astrid Patiño coincidieron en resaltar la importancia de la genética para comprobar la filiación con sus verdaderas familias. También la Abuela Elsa Pavón, quien recordó a la Abuela Clara Jurado, que un día de fines de los años 70 llegó a la sede de la Asociación y se preguntó en voz alta: "Ya pasaron dos años, ¿cómo vamos a saber si es niño o niña el nacido en cautiverio?”. Y decidieron hacerles esa pregunta a las y los científicos que fueron contactando en sus viajes, hasta que, en los Estados Unidos, un grupo de investigadores se abocaron a trabajar en la formulación de un método que permitiera identificar a sus nietos y nietas y, en el mismo movimiento, hacer avanzar a la ciencia.

La primera que fue identificada a través del flamante índice de abuelidad, fue Paula Logares, quien durante la charla destacó la huella de los casi dos años que pudo compartir con sus padres, cuyos apropiadores quisieron borrar anotándola como nacida más tarde, aniñándola, y que al momento de su restitución se activó en su propio cuerpo. Su abuela, Elsa Pavón, al lado suyo en la mesa, recordó que cuando la conoció en el juzgado su nieta no quería saber nada con irse a su casa, entonces ella le recordó que a su papá le decía “Calio”, porque no le salía Claudio. Ese recuerdo movilizó en la memoria de Paula el sonido de su propia voz repitiendo Calio, como cuando era bebé. “Viví seis años sin mi familia. Sé qué pasó, cuál es mi origen, mi historia. Por eso es tan importante conocer lo que pasó, a quienes tengan dudas que se las saquen. Para terminar de conocer su historia, la de todos”, expresó.

A su turno, Claudia Poblete, flamante integrante de la Comisión Directiva de Abuelas, recordó que cuando la Justicia la citó para hacerse los estudios de ADN ella estaba convencida de que no era hija de desaparecidos, y que fue la intervención de la ciencia la que le permitió resolver de manera “neutral” el conflicto: “Yo estudiaba ingeniería y tenía una gran afición por la ciencia. Por eso, cuando me pidieron que me hiciera los análisis, me puse a investigar sobre el ADN en la página de Abuelas y ahí vi que había científicos que las acompañaban. Entonces cuando me dieron el resultado de ADN me encontré con un montón de certezas”. Y añadió: “Al principio me costaron los vínculos, me costaba acercarme, pero estaba segura de la verdad”. Astrid Patiño, por su parte, relató los vaivenes judiciales de su restitución y valoró el papel de la identificación genética para conocer la verdad. Con un agradecimiento a todo el Banco Nacional de Datos Genéticos, Elsa y las nietas cerraron el panel con un fuerte aplauso.

Fue un día plagado de actividades y reflexiones sobre la ciencia y los derechos humanos. Al mediodía, el ministro de Ciencia Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, abrió la jornada, junto a la directora del Banco, Mariana Herrera Piñero y Andrea Pochak, subsecretaria de Protección y Enlace Internacional con los DDHH. Durante la jornada también se exhibió un nuevo video institucional del BNDG, se entregaron reconocimientos y menciones especiales, y se presentó un espectáculo protagonizado por integrantes de Teatro por la Identidad.

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