Prensa

Comunicados · 08 de marzo de 2018

Aberrantes y perniciosos para el conjunto de la sociedad, por eso imprescriptibles

  • Fuente: Abuelas
  • Autor: Abuelas

Recordamos en qué consisten los delitos por los que se juzgó y condenó a los genocidas a los que hoy se quiere beneficiar.

Frente a los privilegios que se quiere ofrecer a los genocidas argentinos, las Abuelas de Plaza de Mayo nos vemos en la obligación de recordar a la sociedad cuáles son los delitos que estos sujetos consumaron y por los cuales la justicia argentina los condenó.

Los genocidas argentinos cometieron crímenes de lesa humanidad, es decir crímenes contra la humanidad. Un tipo de crimen tan aberrante y pernicioso para el conjunto de la sociedad, que es considerado imprescriptible: no importa el tiempo que pase desde que se haya realizado, siempre deberá ser juzgado y condenado, para que la sociedad no los repita.

Los crímenes de lesa humanidad fueron reconocidos en el derecho internacional, con mucha fuerza, luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando se desarrollaron los juicios de Núremberg y otros procesos a los criminales nazis y a los responsables de genocidio en otros países aliados, pero ya conocía sus antecedentes en otras masacres previas que había sufrido la humanidad.

Con posterioridad al Holocausto comenzaron a discutirse en la comunidad internacional, en las Naciones Unidas y en otros organismos internacionales, herramientas para legislar y para que existan tratados que protejan a los individuos de los crímenes más brutales que puedan comenter los Estados. Así surgieron tratados que estableciendo la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra o lesa humanidad y definieron a estos crímenes como aquellos en los que el Estado acomete contra sus ciudadanos, desarrolla un ataque sistemático y generalizado contra la sociedad civil, vulnerando sus derechos a la vida, a la dignidad, a la libertad y otro conjunto de derechos que hacen a la personalidad jurídica.

Los hechos que ocurrieron en nuestro país durante el terrorismo de Estado, durante la última dictadura cívico-militar, son reconocidos como crímenes de lesa humanidad por la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación desde el año 2003. Se los considera de este modo porque durante la dictadura las Fuerzas Armadas, al alzarse con el poder de facto, distribuyeron sus fuerzas represivas en todo el país, lo dividieron en zonas represivas y llevaron al cautiverio a miles de personas, 30.0000, sin intervención del Poder Judicial, los sometieron a torturas, la mayoría de ellos fueron desaparecidos forzadamente y sus familias no fueron informadas sobre su destino.

No obstante, nuestra Constitución Nacional, cuando fue sancionada en el siglo XIX, establecía que nuestro país debía juzgar los crímenes cometidos contra el derecho de gentes, es decir que el consenso que se firmó a nivel internacional el siglo siguiente, reconoce antecedentes en el siglo XIX y en nuestro país, pionero en contemplarlo en su carta magna.

Tengamos memoria, no permitamos el olvido ni que los criminales de lesa humanidad dejen de cumplir sus condenas porque es un peligro para la democracia. No queremos que haya nunca más un genocidio en Argentina, por eso nuestra preocupación.

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