La Comisaría 5º de La Plata funcionó como depósito de detenidos ilegales. De acuerdo con el testimonio de varios sobrevivientes, allí también se torturaba e interrogaba a los prisioneros. La permanencia en este centro en muchos casos era pasajera hasta que eran trasladados a otros centros que integraban el circuito represivo de la región, o bien eran liberados o asesinados.
El personal que se desempeñaba en las funciones correspondientes a la comisaría como tal, participaba también de la vigilancia y la tortura de los detenidos ilegales.
Este centro clandestino estuvo comprendido dentro de lo que fue el denominado “Circuito Camps”, una red de campos de concentración cuyo funcionamiento coordinado estuvo comandado desde la Jefatura de Policía de la Provincia de Buenos Aires en general, y de la Dirección General de Investigaciones en particular. Funcionalmente, la Comisaría 5º dependía de la Brigada de Investigaciones de La Plata.