De acuerdo a lo investigado por la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos (AEDD), en este Centro Clandestino de Detención pueden visualizarse tres etapas:
- Obtención de información: Desde el ‘74 hasta mediados o fines de 1976, en la cual las personas que estuvieron detenidas manifestaron haber sido interrogadas y en numerosos casos torturadas. Puede decirse que, en un principio, el “Pozo de Banfield” era destinado a la obtención de información.
- Depósito de prisioneros: Con posterioridad, desde fines de 1976 hasta 1978 tenía como función ser depósito de prisioneros provenientes de distintos campos de concentración de la provincia de Buenos Aires, hasta que se adoptara un temperamento definitivo sobre su destino. En la mayoría de los casos era el llamado, en forma eufemística, "traslado", implícitamente exterminio, toda vez que con ello se impedía el conocimiento del posterior destino del detenido. En otros casos, los detenidos-desaparecidos eran llevados a otra dependencia, ya sea “legalizados” -puestos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional-, o en forma clandestina.
- Último período del pozo de Banfield: El hecho de que en este Centro de Detención Clandestino los guardias y personas que se desempeñaban en el lugar se mostraran a cara descubierta, como también, la situación de que no hubiese un control sobre las personas que se encontraban allí secuestradas; y que los secuestrados no fueran interrogados; como el hecho de que muchas de las personas que continúan hasta la fecha como desaparecidas fueron vistas por última vez con vida en ese lugar y la cantidad de “traslados” mencionados por los diversos testigos, da lugar a decir que en su última etapa el “Pozo de Banfield” era un centro de exterminio.
El “Pozo de Banfield”, una pieza del Plan Cóndor:
Una de las características específicas del “Pozo de Banfield” fue su papel relevante en el circuito de centros clandestinos que funcionó como apoyo para el llamado “Plan Cóndor”, que consistió en la coordinación entre las dictaduras de varios países del Cono Sur —Argentina, Chile, Bolivia, Brasil, Paraguay, Uruguay—, para implementar la represión ilegal a través de sus fuerzas armadas y de seguridad, sin límites de fronteras ni jurisdicciones nacionales.
Nota: Para acceder a la información pormenorizada del funcionamiento del CCD dentro del “Plan Cóndor”, ver el apartado dedicado a este tema específico en el informe sobre el “Pozo de Quilmes” de esta misma investigación.