Funcionamiento del CCD en relación a las embarazadas -
El “Pozo de Banfield” como Maternidad Clandestina
Una de las características distintivas del “Pozo de Banfield” fue el gran número de embarazadas vistas allí, como así también la cantidad de partos que se produjeron en ese lugar. Embarazadas detenidas en otros establecimientos policiales o militares, eran trasladadas al “Pozo de Banfield” cuando se encontraban a punto de dar a luz.
Las condiciones de detención y el trato hacía ellas no difería en gran medida de las del resto de los detenidos desaparecidos, eran sometidas a golpes, torturas físicas y psicológicas. Durante el período de gestación eran controladas por sus propios compañeros de detención. Pero también por el médico policial Jorge Antonio Bergés, quien como único médico policial dependiente de la Dirección General de Investigaciones circulaba por los diversos Centros Clandestinos ocupándose de la atención médica de los detenidos salvajemente heridos en las torturas y en los operativos de secuestro, como de las revisaciones periódicas de las mujeres embarazadas y la asistencia de sus partos.
Cuando el alumbramiento era inminente, las embarazadas eran conducidas a una sala ubicada en el primer piso que funcionaba como enfermería. Allí, esposadas a una camilla y sin las más mínimas condiciones de asepsia, las mujeres daban a luz entre los insultos de Bergés y el personal de guardia. Inmediatamente después del nacimiento, las parturientas eran obligadas a limpiar la enfermería. Instantes después les arrancaban los hijos de sus brazos con diferentes mentiras y ellas regresaban a la celda sin ellos. En ocasiones, y como parte de la práctica perversa que llevaban a cabo, algunas madres se les hacían llenar papeles o planillas con sus datos personales y de su familia, o firmar supuestos permisos para bautizar a sus hijos.
Este centro clandestino de detención también era utilizado como "hospital" para la atención de los heridos provenientes de otros centros. Era también Bergés el encargado de la atención médica de los mismos.
Antecedentes: Presas políticas (1974)
Es importante destacar que el “Pozo de Banfield” empezó a funcionar como un Centro Clandestino desde 1974, año en el que fueron secuestrados y torturados por la Triple A, una decena de personas, que posteriormente fueron puestas a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Incluso allí fue asesinado en la tortura el 17 de noviembre de 1974 Victor Taboada, uno de los primeros desaparecidos que inicia este siniestro período de la historia argentina.
Entre esos detenidos, que luego fueron registrados como presos políticos y trasladados a las diferentes Unidades Penitenciarias, se encontraban dos embarazadas que estuvieron también en el CCD “Pozo de Banfield” durante su primer etapa en el año 1974. Sus nombre: Nelfa Suárez de Taboada y Silvia Nieves Negro.
Ambas fueron posteriormente trasladadas en calidad de presas políticas a la Cárcel de Olmos (ex Unidad penitenciaria Nº 8, actual Nº 25 – ver informe aparte en esta investigación), cuando todavía no habían dado a luz a sus niños.
Suárez de Taboada y Negro fueron liberadas y sus niños, si bien nacieron mientras ellas permanecían en la cárcel, conservaron siempre su verdadera identidad y fueron entregados inmediatamente a la familia de sus madres hasta que ellas obtuvieron su libertad.