En la descripción que sigue, los números refieren al plano que acompaña este trabajo y los nombres entre paréntesis son los de los testigos que reconocen los respectivos espacios.
Sobre la calle 640 se encuentra la puerta principal y, a su izquierda, mirando el edificio desde la calle, un portón que en general no era utilizado para el ingreso de detenidos. Por este portón se accede a un garaje cubierto [1] y por la puerta principal a una oficina de recepción [2]. Desde ésta se pasa a un pasillo [3] paralelo a la calle 640.
El extremo izquierdo de ese pasillo, siempre mirando desde la calle, termina en una puerta de acceso [4] que da al garaje cubierto. Transitando por esa rama del pasillo en dirección al garage, se abren, a la izquierda, una puerta que da paso a lo que funcionó como sala de torturas [5] (Calvo y Gioglio) e inmediatamente una segunda que conecta con una habitación que era utilizada también como sala de interrogatorios [6] (Docters). A la derecha de la misma rama se encuentra el acceso a un baño grande con bañadera, lavatorio e inodoro [7] (Calvo, Docters y Gioglio) y, a continuación, se encuentra la puerta que da acceso a una habitación [8] en la que, al momento de los hechos, había al menos dos duchas (Gioglio, Gooley, Marini). En la actualidad, esa habitación está destinada a oficina o depósito.
En el extremo derecho del pasillo se ubica la celda grande [9] en la que estuvieron secuestrados muchos de los prisioneros de este centro (Laborde, Féliz, Simón). Sobre la izquierda de esa rama, según se transita hacia la celda grande, se abren tres puertas. Las dos primeras dan paso a celdas pequeñas [10 y 11], de 1 x 2 metros aproximadamente, que tenían una ventanita sobre la pared del fondo y un camastro de cemento sobre la pared izquierda. En esta primer celda estuvieron alojadas Calvo, Marín, Mobili, Uchanski, entre otros; en la siguiente [11], estuvieron al menos Laborde, Feliz y Bonetto. La última puerta da a una letrina [12] adonde eran llevados normalmente los detenidos. A fines del año 1977 (Gioglio) se construyeron detrás de las celdas pequeñas y la letrina otras tres celdas [13], lo que, a pesar de tener techo más bajo, obligó a cerrar parte de las ventanas originales.
En el centro del pasillo, entre el baño y la primera celda pequeña, se abre un hall de unos 2 metros de ancho por 2 metros de largo [14] por el que se accede al fondo del predio a través de una puerta. En general, los detenidos eran ingresados por esta puerta. Los autos entraban por un portón metálico corredizo [15] ubicado en la medianera derecha del terreno, lindante —aún hoy— con un terreno baldío por el que los autos transitaban para acceder al portón.
En el centro del terreno había una pared aislada [16] que según el testimonio de Cristina Gioglio era usada para fusilamientos o simulacros de fusilamientos. Hoy esa pared forma parte de una habitación sobre la que está el tanque de agua.

