Buenos Aires, 1° de septiembre de 2010 |
Ismael Serrano: "Trato de contagiarme de la arrebatadora juventud de las Abuelas"
El cantautor español, de gira por la Argentina, estuvo con Estela de Carlotto y publicó un post en su blog contando sobre el encuentro. El Nobel de la Paz, el juez Garzón, los juicios en nuestro país, el ADN, ningún tema les fue ajeno.
Antes del concierto en Buenos Aires saludo a las Abuelas de la Plaza de Mayo. En cada encuentro trato de contagiarme de su arrebatadora juventud. Siguen luchando con tenacidad, intentando localizar a sus nietos secuestrados durante la dictadura.
Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas, me habla de la visita del juez Garzón a Argentina. Participó en la presentación oficial de la candidatura de las Abuelas para el Nóbel de la Paz. Somos muchos los que tratamos de impulsar esta iniciativa.
Estela me habla con perplejidad de la situación que vive el juez en España. Y yo comparto el asombro.
Pude ver a Garzón en algunos programas de la TV argentina. Con la discreción habitual se defendía de las acusaciones y elogiaba el papel de las Abuelas y las Madres de la Plaza de Mayo. Su militancia ha logrado situar a Argentina en la vanguardia de la defensa de los Derechos Humanos en todo el mundo.
En Argentina los juicios abiertos por crímenes cometidos durante la dictadura se viven con absoluta normalidad. No faltan nostálgicos indignados que hablan de revanchismo pero son una anécdota.
Y es que la promoción de los principios de justicia universal que llevan a abrir procesos por crímenes de lesa humanidad sólo puede ser vivida con normalidad democrática.
También nos visita Tati Almeida, de las Madres de la Plaza de Mayo. Un día su hijo de 20 años, Alejandro, le dijo: "Mañana no voy a trabajar porque tengo parcial, esperame". Y no volvió a verlo. Hoy tendría 55 años.
La acompañan hijos de víctimas de la dictadura. Forman parte de una asociación que lucha por la identidad y la justicia contra el olvido y el silencio. Me regalan una camiseta para apoyar los juicios contra los genocidas.
Es inspiradora la historia de estas valientes Madres. Hubieran preferido no asumir el protagonismo que hoy tienen, pero terribles circunstancias las obligaron a tomar la responsabilidad que a día de hoy las ha convertido en indispensables referentes morales en todo el mundo.
Y aún hoy, hombres y mujeres nacidos entre el 75 y el 80, con dudas con respecto a sus identidad biológica, siguen acudiendo a las Abuelas en busca de la verdad. Y tras el análisis de ADN, después de tantos años, vuelven a nacer al reconocerse en las fotos de los padres reencontrados que las abuelas siempre guardan como un tesoro.