Buenos Aires, 4 de agosto de 2009 |
Repudio a asesinatos en Honduras
Abuelas de Plaza de Mayo condena y repudia los asesinatos que están ocurriendo en Honduras a manos del Ejército y la Policía de ese país, que apoya y sostiene el golpe militar que sufre el pueblo hondureño.
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Misión Internacional lamenta y condena asesinato de otro profesor en Honduras

El nuevo crimen de Estado ocurrido en la madrugada del 2 de agosto en Tegucigalpa, cuando el docente Martín Florencio Rivera Barrientos, fue asesinado con 25 puñaladas, presuntamente por agentes de la Policía Nacional.
Según el Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (Copemh), sindicato al que pertenecía Rivera, "los únicos enemigos del profesor son los autores del Golpe Militar, el Ejército y la Policía". La víctima había salido justamente del velatorio de su compañero de sindicato, Roger Abraham Vallejo Soriano, que falleció en la madrugada del 1 de agosto 2009 en el Hospital Instituto de Seguro Social (IHSS) de Tegucigalpa, a causa de un disparo de la Policía Nacional. Con los crímenes de los profesores Martín Florencio Rivera Barrientos y Roger Abraham Vallejo Soriano se suman ya nueve los asesinatos por motivos políticos relacionados con el Golpe de Estado contra el Gobierno de Manuel Zelaya, golpe perpetrado el 28 de junio por la oligarquía política y económica del país con la ayuda del Ejército. Los docentes en el ojo del huracán del Terrorismo de Estado en Honduras. Llamado urgente a todos los sindicatos de profesores del mundo a realizar acciones de repudio de los asesinatos y acompañar a maestros solidariamente en Honduras.
Edición / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. La Misión Internacional de Solidaridad, Observación y Acompañamiento a Honduras repudia el nuevo crimen de Estado ocurrido en la madrugada del 2 de agosto en Tegucigalpa, cuando el docente Martín Florencio Rivera Barrientos, fue asesinado con 25 puñaladas, presuntamente por agentes de la Policía Nacional. Según el Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (Copemh), sindicato al que pertenecía Rivera, "los únicos enemigos del profesor son los autores del Golpe Militar, el Ejército y la Policía". La víctima había salido justamente del velatorio de su compañero de sindicato, Roger Abraham Vallejo Soriano, que falleció en la madrugada del 1 de agosto 2009 en el Hospital Instituto de Seguro Social de Tegucigalpa, a causa de un disparo de la policía durante la movilización del 30 de julio contra el Golpe de Estado. Según varios testigos, miembros de la Policía Nacional siguieron a Vallejo Soriano durante varios kilómetros hasta que, a pocos metros de distancia le dispararon en la cabeza, mientras él estaba descansando.
Con los crímenes de Rivera Barrientos y Vallejo Soriano se suman ya nueve los asesinatos por motivos políticos relacionados con el Golpe de Estado contra el Gobierno de Manuel Zelaya, golpe perpetrado el 28 de junio por la oligarquía política y económica del país con la ayuda del Ejército.
Según diversas fuentes constatadas por la Misión Internacional, han sido confirmadas las muertes de las siguientes personas: ISIS OBED MURILLO MENCIAS, de 19 años, muerto por disparos de las Fuerzas Armadas durante la marcha celebrada el 5 de julio por los partidarios del presidente depuesto al aeropuerto de Tocontín, Tegucigalpa; GABRIEL FINO NORIEGA, periodista de Radio Estelar, en el departamento de Atlántida, asesinado de 7 impactos de bala el 3 de julio cuando salía de su centro de trabajo; RAMON GARCIA, líder del partido político Unión Democrática (UD), obligado a bajar de un vehículo de transporte público cuando regresaba de una manifestación y acribillado a tiros en la localidad de Santa Bárbara por desconocidos; ROGER IVAN BADOS, ex dirigente sindical del sector textil y actual militante de la UD y del Bloque Popular (BP), amenazado de muerte con posterioridad al golpe y asesinado a tiros tras sacarlo por la fuerza de su propia casa el 11 de julio en San Pedro Sula; VICKY HERNANDEZ CASTILLO (SONNY EMELSON HERNANDEZ), miembro de la comunidad LGTB, muerto en San Pedro Sula por un impacto de bala en el ojo y con señales de estrangulamiento, durante el toque de queda; y una persona no identificada encontrada muerta el 3 de julio en el sector de "La Montañita" en Tegucigalpa, lugar que fue cementerio clandestino de ejecuciones extrajudiciales durante los años 80, vestía con una camiseta de la denominada "cuarta urna" (reivindicación de los movimientos sociales para celebrar una consulta popular). Pedro Magdiel Muñoz Salvador, joven de 22 años y miembro de la Asociación Cristiana Juvenil, arrestado por el Ejército el viernes 24 de julio, cuando se dirigía a la localidad de El Paraíso, en la zona fronteriza de Honduras con Nicaragua, para participar en las manifestaciones de apoyo al regreso del presidente Manuel Zelaya, y encontrado muerto el sábado 25 de julio en un terreno baldío cerca del destacamento policial de El Paraíso, con 42 puñaladas y señales de tortura en su cuerpo.