Buenos Aires, 5 de agosto de 2009 |
Trascendente fallo de la Corte Suprema para conocer la identidad de los nietos apropiados
Abuelas de Plaza de Mayo comunica que la Corte Suprema de Justicia de la Nación avaló la obtención de material genético a partir de objetos personales como prueba para determinar la identidad de personas presuntamente hijos de desaparecidos. Sin embargo, rechazó la extracción obligatoria de sangre para llegar al mismo fin.
Se trata de dos fallos referidos a dos jóvenes que fueron inscriptos como hijos del matrimonio integrado por el ex suboficial de la Marina Guillermo Antonio Prieto y Emma Gualtieri Rugnone, pero que serían hijos biológicos de distintas madres desaparecidas durante la dictadura.
El más reciente pronunciamiento de la Corte Suprema sobre la temática era del año 2003. En aquella ocasión, el máximo tribunal del país había dispuesto que una joven nacida en la ESMA no podía ser sometida a análisis hemáticos contra su voluntad. Ese criterio obligó a buscar otras vías para posibilitar la restitución de la identidad de otros jóvenes nacidos en cautiverio y garantizar el acceso a la justicia y a la verdad de sus familiares.
Así, a partir del año 2006, frente a la negativa de las presuntas víctimas a realizarse análisis de ADN de forma voluntaria, los jueces comenzaron a ordenar la obtención de material genético a partir de objetos de uso personal, por medio de allanamientos, para su entrecruzamiento en el Banco Nacional de Datos Genéticos. Se trata de una medida que quita el peso de la decisión a la víctima. De esta forma, nueve jóvenes recuperaron su identidad y pudieron revincular con sus familias biológicas.
Ahora, por primera vez, la Corte Suprema reconoce la validez de esta medida. Es por ello que representa un paso adelante en la larga lucha de las Abuelas para conocer a sus nietos.
Sin embargo, resulta preocupante que una medida tan trascendente quede en manos de las fuerzas policiales, aún no democratizadas y -en algunos casos- interesadas en mantener la impunidad de los crímenes de la dictadura, como pudo probarse recientemente en el juicio por la apropiación de Alejandro Sandoval Fontana. Es por ello que esperamos el máximo control de las autoridades judiciales en la realización de los próximos allanamientos, así como lamentamos que una prueba tan contundente como la extracción de sangre para obtener ADN haya sido rechazada.