Buenos Aires, 3 de abril de 2009 |
El abogado de Rei pidió su absolución
El abogado de Víctor Rei, el ultraderechista Alejandro Macedo Rumi, como era previsible pidió al Tribunal Oral Federal número 6 la libre absolución de su defendido, a quien calificó como "un soldado de la patria, un profesional de las armas que ha dado lo mejor de sí y a quién deberíamos agradecer todos los argentinos".
Macedo Rumi, fiel a su estilo, desplegó un discurso repleto de chicanas hacia la querella y el Tribunal, así como también defendió la represión y la apropiación de niños durante el terrorismo de Estado. En referencia a Alejandro, joven que ha sido demostrado que es hijo de Liliana Fontana y Pedro Sandoval, desaparecidos en 1977, amenazó: "es Alejandro Adrián Rei, que lo tengan claro todos y que nadie se atreva a llamarlo de otra forma".
Con el mismo tono se refirió al juicio: "Esta sala de audiencias fue construida con dineros que no provienen del poder judicial para hacer un ridículo, un teatro, un escenario", fue aquí que recibió la primera advertencia de la presidenta del Tribunal, María del Carmen Roqueta, para que se ajuste al objeto de la acusación. No obstante Macedo prosiguió: "En este juicio se ha hablado de supuestos desaparecidos, personeros del marxismo internacional, banqueros, antes que de la cuestión del objeto procesal". Y continuó: "Mi defendido nada tiene que ver con todo ésto. Él ha sido el mejor preparado en inteligencia militar. No se dedicaba a buscar terroristas, sino a procedimientos contra narcotráficos, delitos económicos e hipótesis de conflictos con otros países, que aunque algunos los llaman hermanos o trasandinos, son países enemigos, ayer y hoy, no vamos a entrar en eufemismos". Luego cuestionó algunos testigos como cuando se refirió al "Sodomita Nino", y remató como para provocar: "Hoy los que vienen a este palacio de justicia engrillados son los héroes. Aquellos que deberían tener monumentos tienen juicios". Roqueta se vio obligada a advertirle nuevamente que se atenga a defender jurídicamente al acusado y no a difamar.
No obstante, Macedo continuó inmerso en su relato negacionista. Dijo que Rei es víctima de la doctrina de la inversión de la carga de la prueba, por la cual se le obliga a demostrar que Alejandro es su hijo. "Alejandro no merece llamarse de otro modo y jamás debería llamarse con el nombre de aquellos que atentaron contra el país", resaltó.
El abogado de Rei, sistemáticamente ninguneó el testimonio de los testigos y en relación a la declaración de la Abuela "Chela" Clelia Teolinda Deharbe de Fontana, en la que la madre de Liliana describió el secuestro de su hija y su yerno dijo: "Para mí fue detención, porque era un bando enemigo, partisanos a quienes corresponde la justicia sumaria". Luego acusó a Abuelas de Plaza de Mayo de entrar en la casa de militares, disfrazadas de niñeras, de mujeres que limpian y robar documentación; para volver a arremeter contra la justicia: "Esto es un barbarismo jurídico, pero este tipo de arquitectura jurídica es peligrosa porque hoy le puede pasar a él (refriéndose a Rei), mañana a usted y pasado a su hija (refiriéndose a Roqueta), pero esto no va a ser gratis". Y se preguntó petulante: "¿Este es el país de los desaparecidos, o de los aparecidos? Cuando sale (Carmen) Argibay de los tribunales no sé si saludarla o si es un espejismo", ironizó.
Liliana Fontana y Pedro Sandoval, los padres de Alejandro, integraron el Frente Revolucionario 17 de Octubre (FR-17). Macedo quiso hacer referencia a su militancia pero rebautizó el movimiento y dijo: "Era una organización asesina que reclutaba personas en colegios primarios, secundarios y villas miserias". El Tribunal nuevamente le advirtió que no catalogue ni difame "No está defendiendo a Rei", le dijo Roqueta. Inmutable Macedo continuó: "Le van a escarbar debajo de las uñas a Rei y no le van a encontrar nada. Este Tribunal no puede contener el amor de un hijo a un padre". Colmada de paciencia la presidenta del Tribunal advirtió al abogado defensor que no iba a permitir el alegato en ese tono, le pidió que recapacitara y llamó a un cuarto intermedio, ateniéndose al artículo 393 del código procesal, según el cual hay que evitar las divagaciones. Así lo instó al abogado defensor a empezar la defensa efectiva de Rei.
El regreso a la sala fue tranquilo, pero al comenzar con el verdadero alegato Macedo no tuvo mucho para agregar. A las 16 el abogado negacionista continuaba hablando frente al Tribunal.