Buenos Aires, 6 de marzo de 2009 |
El allanamiento que determinó la identidad de Alejandro Sandoval Fontana se realizó conforme a la ley
El tercer y último allanamiento en el que se recogieron los objetos personales a partir de los cuales se extrajo el ADN que permitió confirmar la identidad de Alejandro Sandoval Fontana, se realizó conforme a la ley. Así se desprende de los testimonios de hoy en el Tribunal Oral Federal Nš 6.
La primera tanda de audiencias de la jornada tuvo como protagonistas a policías federales, peritos y testigos que participaron de los allanamientos. Por la mañana declararon el oficial subinspector Sebastián Luis Meritello, perteneciente a la División de Seguridad y Custodia del Ministerio de Relaciones Exteriores. Meritello, quien por entonces se desempeñaba en la División Operaciones del Departamento de Seguridad y Estado, fue el encargado de transportar los objetos incautados en la casa de Don Torcuato donde habitaba Alejandro Sandoval Fontana hasta el Hospital Durand, sede del Banco Nacional de Datos Genéticos, en la Capital Federal.
El testimonio de Porcel, en particular, dejó muchas dudas. Porcel intervino en el primer y segundo allanamiento ordenados por la jueza Servini de Cubría en los que se buscaban evidencias que contuvieran ADN del joven, y ambos tuvieron resultado negativo.
Posteriormente testimoniaron Gustavo Javier Martín y Alfredo Cayetano Albornoz, ambos testigos firmantes del segundo allanamiento efectuado el 9 de agosto de 2005, que a los pocos días fue anulado por Servini de Cubría. En base a las preguntas que les hicieron los jueces del tribunal, la querella y la fiscalía, se pudo constatar que el segundo allanamientose fraguó para favorecer al apropiador Víctor Rei. También se detectaron irregularidades en sus declaraciones judiciales posteriores.
Por la tarde, se presentaron ante el tribunal el suboficial Daniel Andrés Vergara, quien tomó las fotografías en el tercer y último allanamiento, en el que se pudo secuestrar el cepillo de dientes en el que se pudo hallar ADN; y Martín Miguel Liuzzi Palma y Adrián Aníbal Fernández, ambos testigos de ese procedimiento. Liuzzi Palma y Fernández dieron fe de que el allanamiento se llevó a cabo según la normativa vigente y sin irregularidades.