Buenos Aires, 20 de octubre de 2008 |
Abuelas solicita cárcel común para Videla
Abuelas de Plaza de Mayo apeló a la decisión del Juez Federal Norberto Oyarbide que dispuso el traslado del represor Jorge Rafael Videla al Instituto Penal de las Fuerzas Armas en "Campo de Mayo", alegando los problemas de salud del imputado.
Abuelas de Plaza de Mayo no considera que Instituto Penal de Campo de Mayo, que funcionó como centro clandestino de detención y exterminio cumpla con las medidas de seguridad y con los requisitos de una cárcel común, por lo que se trata de un privilegio.
Por esta razón, hemos solicitado que se disponga el traslado del imputado a una unidad del Servicio Penitenciario Federal alegando una grave violación del debido proceso, del derecho de acceso a la justicia y del principio de igualdad ante la ley y especialmente una violación al art. 9 de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas.
La misma refiere que "no se admitirán privilegios, inmunidades, ni dispensas especiales" para aquellos que cometieren este delito en el ejercicio de las funciones militares. Es decir, que la Convención Interamericana dispone para los responsables de las desapariciones es que el Estado disponga un trato idéntico que el que se les da al resto de los detenidos.
Además, cabe destacar que en la Unidad 34 de Campo de Mayo sólo se encuentran alojadas personas que pertenecen o pertenecieron a las Fuerzas Armadas. Para que el juez corrobore esta situación, Abuelas de Plaza de Mayo en su escrito de apelación, solicita que el Servicio Penitenciario informe si en Campo de Mayo hay detenidos por otros motivos.
Esta situación no puede equipararse a la a la usual clasificación penitenciaria de los presos en pabellones de acuerdo al delito cometido. Y ello queda en evidencia, precisamente, porque no solo ex miembros de las FFAA se encuentran imputados por la desaparición forzada de personas durante la dictadura militar: policías federales y provinciales, miembros de servicios penitenciarios y hasta un cura y un civil están siendo o fueron enjuiciados por hechos de estas características. Sin embargo, ninguno de ellos está detenido en Campo de Mayo.